ALLANAMIENTO A TEMPLO DE SECTA EN ALTO PARANÁ: HALLAN RESTOS ÓSEOS Y NO DESCARTAN SACRIFICIOS HUMANOS

El Ministerio Público llevó a cabo un segundo allanamiento a un templo religioso vinculado a una presunta secta afrobrasileña en Alto Paraná, acusada de delitos graves como trata de personas, tortura y posibles abusos. Los operativos, realizados simultáneamente en Minga Guazú y Ciudad del Este, resultaron en la incautación de restos óseos, objetos rituales, celulares y documentos. La Fiscalía no descarta la posibilidad de que se hayan llevado a cabo sacrificios humanos.

La fiscala Vivian Coronel, a cargo de la investigación, informó que los allanamientos se basan en nuevos testimonios de al menos siete víctimas que denunciaron prácticas violentas dentro del templo. Los objetos encontrados, como látigos de cuero, palos pintados de negro y rojo, cuchillos, prendas rituales, fotos, celulares, chips y restos óseos, coinciden con las descripciones proporcionadas por los afectados. “Convocaremos a Criminalística para determinar si los restos son humanos, lo que podría indicar sacrificios en rituales”, afirmó Coronel.

El primer operativo se realizó en una vivienda del barrio Paseo Acaray, en Minga Guazú, donde funcionaría el templo de la secta. El segundo tuvo lugar en Ciudad del Este, en la calle Coronel Enrique Giménez, barrio Pablo Rojas, donde se incautaron seis celulares y documentos. Entre los hallazgos también se encontraron patas de cabra, amuletos, una figura de un santo indígena, fotos de presuntas víctimas y una bandeja artesanal con piedras e imágenes.

La fiscala destacó la gravedad del caso: “Los indicios confirman la hipótesis de trata de personas y posibles abusos. No descartamos ninguna posibilidad, incluidos sacrificios humanos, dado lo encontrado”. Además, se hallaron animales en mal estado, como una cabra, gallinas y un perro atado sin agua, cuyo bienestar está siendo evaluado.

Durante los procedimientos, se encontró a una persona en el lugar, pero aún no ha sido identificada como parte de los responsables, según las declaraciones de las víctimas. Los operativos contaron con la participación de agentes del Departamento Contra la Trata de Personas, Delitos Económicos, Cibercrimen e Inteligencia Regional de Alto Paraná.

La investigación, que incluye cargos por trata de personas, tentativa de abuso sexual y otros delitos, continúa en curso. “Cada testimonio nos acerca más a la verdad. No estamos persiguiendo una religión, sino los crímenes cometidos bajo su fachada. Hay vidas en riesgo y seguiremos adelante”, enfatizó Coronel.