En las últimas horas, el concejal Andrés Morel, de la ciudad de Encarnación, Paraguay, ha emitido una advertencia pública sobre una práctica que ha generado inquietud entre los vecinos: el escaneo de ojos a cambio de una suma de dinero. Según Morel, esta actividad, que inicialmente se realizaba en la ciudad argentina de Posadas, ahora se lleva a cabo en territorio paraguayo, específicamente en Encarnación, sin que exista claridad sobre su propósito, legalidad o las implicancias de compartir datos biométricos tan sensibles como el iris.
¿Qué es el escaneo de ojos y por qué preocupa?
El concejal explicó que el iris del ojo es un identificador único, comparable a una huella digital, que no cambia con el tiempo. Este tipo de datos biométricos puede ser utilizado en tecnologías avanzadas, como sistemas de reconocimiento facial o autenticación digital, pero también representa un riesgo si cae en manos equivocadas. Morel advirtió que la información obtenida a través de estos escaneos podría ser utilizada para crear perfiles falsos, cometer fraudes electrónicos o incluso actividades ilícitas a largo plazo, dado que el iris permanece inalterable durante décadas.
«El estudio de la iris es más invasivo y específico que el reconocimiento facial. Entregar estos datos por una suma de dinero, sin saber su destino, es riesgoso», señaló Morel.
El concejal destacó que no existe información sobre ninguna empresa legalmente constituida en Paraguay que esté realizando estos escaneos, lo que los convierte en una actividad irregular e ilegal. Además, no se conoce el trasfondo científico, comercial o tecnológico de estas operaciones, lo que aumenta la incertidumbre.
Modus operandi: De Posadas a Encarnación
Según Morel, el «escaneo de ojos» comenzó a principios de 2025, cuando numerosos ciudadanos de Encarnación viajaban a Posadas, Argentina, atraídos por la oferta de un pago de hasta 100,000 guaraníes (que luego se redujo a 50,000) por someterse al procedimiento. En aquel entonces, la actividad se gestionaba en circuitos comerciales, pero recientemente se trasladó a Encarnación, donde se realizan los escaneos sin que las autoridades locales tengan conocimiento de las empresas involucradas, sus objetivos o el destino final de los datos recolectados.
Las personas que participan en estos escaneos, según el concejal, no reciben información detallada sobre el procedimiento. Se les ofrece dinero y se les menciona vagamente que se trata de un «estudio», sin aclarar su propósito. Esta falta de transparencia ha llevado a Morel a calificar la práctica como una amenaza a la identidad digital de los ciudadanos.
Riesgos de la entrega de datos biométricos
El concejal subrayó los peligros de compartir datos biométricos sin un control adecuado. En un mundo donde la tecnología avanza rápidamente, la información del iris podría ser utilizada para:
- Crear identidades falsas en sistemas digitales.
- Realizar fraudes bancarios o electrónicos, dejando rastros que podrían vincular a las víctimas sin su conocimiento.
- Comprometer la privacidad de los ciudadanos a largo plazo, ya que el iris no puede ser modificado como una contraseña.
Morel ilustró este riesgo con un ejemplo: «Imagínense que usen estos datos para crear una persona ficticia en China, con la que cometan un fraude bancario. Los rastros podrían llevar a un paraguayo que ni siquiera sabía qué datos entregó».
Acciones propuestas por el concejal
Para abordar esta situación, Andrés Morel anunció que presentará una minuta en la Junta Municipal de Encarnación, solicitando que la unidad de Delitos Económicos investigue la práctica del escaneo de ojos. El objetivo es obtener un dictamen oficial que esclarezca:
- La legalidad de estas operaciones.
- La identidad de las empresas o individuos detrás de los escaneos.
- El destino y uso de los datos biométricos recolectados.
Morel enfatizó la importancia de la prevención: «Es mejor prevenir que curar. Queremos que la gente abra los ojos, no para que les escaneen el iris, sino para que entiendan las implicancias de entregar su identidad digital».
Un llamado a la ciudadanía
El concejal hizo un llamado a los vecinos de Encarnación para que sean cautelosos y eviten participar en actividades que comprometan sus datos personales, especialmente cuando no hay claridad sobre su finalidad. Instó a la población a informarse y a no dejarse llevar por la promesa de un pago rápido, ya que las consecuencias podrían ser graves a largo plazo.
Esta situación pone en evidencia la necesidad de regulaciones claras sobre el manejo de datos biométricos en Paraguay, así como de una mayor educación digital para proteger a la ciudadanía frente a prácticas que, bajo la apariencia de una oportunidad, podrían representar un riesgo significativo.















