Un agente policial, tras ser denunciado por lesión de confianza y apropiación, devolvió finalmente G. 53.500.000 a un suboficial que le había confiado el dinero para que lo resguardara. El hecho tuvo lugar en San Lorenzo, Departamento Central.
El inspector Bruno Robert Didier Babañoli Sánchez restituyó este miércoles la suma mencionada, que pertenecía al suboficial ayudante Cristhian Martín Gómez Núñez, quien lo había acusado formalmente. Según informó NPY, Gómez firmó un acta de conformidad, y el delito fue clasificado por el abogado como “apropiación con devolución”. Inicialmente, se entregaron G. 40 millones en efectivo y, más tarde, se transfirieron los G. 13 millones restantes al afectado.
Respecto a la situación personal del policía, se supo que la vivienda que habitaba con su familia, y que estaba siendo ampliada, no les pertenece. La construcción quedó paralizada luego de que la propietaria del inmueble se presentara con la documentación correspondiente. Actualmente, se está gestionando la posibilidad de otorgarle un terreno municipal en Paraguarí para que pueda edificar allí. Los materiales recibidos como donación ya fueron retirados del lugar. Aunque la familia ha residido en esa casa durante 40 años, reconocen que el terreno no es de su propiedad y que solo les fue cedido para vivir.
Por su parte, Gómez Núñez fue reasignado y desempeñará funciones en la Dirección de Policía de Paraguarí, tras dejar su puesto en la Comisaría 15ª Central de Barcequillo, San Lorenzo.
Los detalles del caso
El incidente tuvo su origen el 28 de marzo, en un minimarket de una estación de servicio Petrobras, ubicada en las calles Isla Po’i y 11 de Setiembre, en el barrio Itá Kaaguay de Fernando de la Mora. Ese día, Gómez Núñez retiró G. 64.500.000 en efectivo de un préstamo gestionado en el Banco Nacional de Fomento (BNF) en Villa Hayes. Más tarde, en el minimarket donde ambos cumplían guardia, entregó G. 53.500.000 a Babañoli para que lo guardara en su vehículo por seguridad.
Sin embargo, el 31 de marzo a las 06:30, Babañoli le envió mensajes indicando que su madre estaba enferma y internada en el IPS del Hospital Ingavi, prometiendo devolverle el dinero esa noche. Dicha devolución nunca ocurrió, lo que llevó a la denuncia posterior.















