Un reciente fallo de un tribunal de apelación en Paraguay ha marcado un hito en la lucha por la igualdad de género y el reconocimiento de la identidad en los documentos oficiales. La decisión autoriza a María Andrea Giménez González, una ciudadana paraguaya, a eliminar la preposición «de» de su apellido de casada en su cédula de identidad, sentando un importante precedente.
El caso de María Andrea
María Andrea, casada con un ciudadano eslovaco, enfrentó problemas significativos en Eslovaquia, donde reside, debido a que su cédula de identidad la registraba como «María Andrea Giménez de Musuta». Esta preposición «de» no fue solicitada por ella y no aparecía en su acta de matrimonio, lo que generó inconsistencias en sus documentos oficiales y complicaciones en trámites administrativos en el extranjero, donde el uso del «de» no es común.
La decisión del tribunal
El tribunal de apelación determinó que ni la Constitución paraguaya ni las leyes vigentes exigen el uso obligatorio de la preposición «de» al adoptar el apellido del cónyuge en la cédula de identidad. Además, destacó que imponer esta práctica exclusivamente a las mujeres constituye una violación del principio de igualdad consagrado en la Constitución. El fallo subraya que una resolución administrativa no puede prevalecer sobre la legislación.
Un avance hacia la igualdad
Gracias a esta resolución, María Andrea podrá obtener una nueva cédula de identidad donde figurará como María Andrea Giménez Musuta, sin la preposición «de». Este cambio no solo resuelve su caso particular, sino que representa un avance significativo en la eliminación de prácticas que perpetúan desigualdades de género en Paraguay. La decisión reconoce el derecho de las personas a que sus documentos reflejen su identidad de manera precisa y consistente con sus circunstancias.
Implicaciones del fallo
Este precedente abre la puerta para que otras personas en situaciones similares puedan solicitar la modificación de sus documentos de identidad, promoviendo una mayor coherencia entre los registros nacionales e internacionales. Además, refuerza el compromiso del sistema judicial paraguayo con los principios de igualdad y no discriminación, alineándose con los estándares modernos de respeto a la identidad personal.
En conclusión, el fallo del tribunal es un paso firme hacia la modernización de las normativas sobre identificación en Paraguay, eliminando prácticas obsoletas y garantizando que los documentos oficiales sean un reflejo fiel de la identidad de cada persona.
Fuente: ABC.















