Durante la conversación se mencionó el uso de robots con inteligencia artificial en el Hospital de Veteranos de Taichung (Taiwán). Allí, máquinas asisten en el control de signos vitales en consultorios y en el transporte de medicamentos.
“Estamos todavía lejos aquí de esa cuestión. Tenemos otras cosas básicas más importantes que satisfacer”, reconoció el Dr. Martínez. Sin embargo, relativizó la distancia: “Ni tan lejos estamos”. Recordó que en Buenos Aires ya hay robots sirviendo café y que proyecciones indican que para 2030 el mundo contará con robots de uso cotidiano.
El médico vinculó el avance tecnológico con un dilema demográfico: en varios países la gente opta por no tener hijos ante la incertidumbre sobre el futuro que les dejará.












