El proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) 2027 para el sector Salud fue analizado este lunes ante la Comisión Bicameral de Presupuesto, donde legisladores plantearon cuestionamientos relacionados con los bajos salarios del personal sanitario, la acumulación de vínculos laborales, la falta de especialistas en el interior y la calidad de la formación médica.
Durante la presentación, el ministro de Salud, Isaías Fretes, reconoció la necesidad de revisar las remuneraciones de trabajadores cuyos ingresos resultan insuficientes. El senador José Oviedo expuso la situación de unos 2.800 agentes comunitarios que, luego de los descuentos, perciben cerca de G. 2,3 millones mensuales, mientras que algunos enfermeros quedan con aproximadamente G. 2,4 millones.
Fretes sostuvo que cualquier mejora salarial debe estar respaldada por la capacidad financiera del Estado y señaló que los bajos ingresos también pueden repercutir en el desempeño de los trabajadores. En ese contexto, planteó la necesidad de vincular eventuales aumentos con mecanismos que permitan medir la producción y el trabajo efectivo de los profesionales.
Cuestionan la acumulación de vínculos
Otro de los puntos centrales fue la situación de médicos y enfermeros que mantienen varios vínculos laborales en diferentes establecimientos. El diputado Hugo Meza cuestionó esta modalidad y sostuvo que la dispersión de horarios puede dificultar el cumplimiento adecuado de las funciones en cada institución.
El ministro coincidió con la necesidad de modificar este esquema y planteó avanzar hacia un modelo en el que los profesionales puedan desempeñarse principalmente en un solo hospital. En ese sentido, hizo referencia a la figura denominada por Meza como “médico taxista”.
Fretes explicó además que, para los profesionales con remuneraciones superiores a G. 20 millones, se debería acreditar la producción realizada. La propuesta contempla que los jefes de servicio informen mensualmente sobre las actividades desarrolladas por cada profesional, de modo que el control no se limite únicamente al registro de entrada y salida.
Falta de especialistas en el interior
La falta de profesionales especializados también formó parte de la discusión. El diputado Emilio Pavón mencionó el caso de Concepción, donde el servicio de ecocardiografía cuenta con atención limitada y pocos turnos disponibles.
Fretes señaló que la solución no pasa solamente por incorporar nuevos profesionales, debido al tiempo que demanda la formación de especialistas. Explicó que áreas como cardiología y ecocardiografía requieren varios años de preparación y reconoció que Paraguay actualmente no cuenta con capacidad suficiente para formar la cantidad de especialistas que necesita el sistema sanitario.
Críticas a la formación médica
El debate también alcanzó a las facultades de Medicina. Al responder al senador José Oviedo sobre la humanización y calidad de la atención, Fretes cuestionó la existencia de algunas instituciones universitarias que ofrecen formación médica.
El ministro mencionó específicamente el caso de dos facultades ubicadas en Salto del Guairá y planteó la necesidad de analizar la calidad y pertinencia de estas instituciones, al considerar que algunas no tendrían justificación para funcionar.
Reclamo por medicamentos para enfermedades raras
La diputada Johanna Ortega planteó, por su parte, la situación de pacientes con enfermedades raras que necesitan tratamientos permanentes. Su consulta estuvo centrada en la cobertura del Fondo Nacional de Recursos Solidarios para la Salud (Fonaress) y en los casos de medicamentos que, según indicó, fueron rechazados.
Como ejemplo mencionó el síndrome de Rett y señaló que existen seis pacientes diagnosticados con esta enfermedad. La legisladora solicitó precisiones sobre los medicamentos que pueden ser cubiertos y las alternativas disponibles para las familias que dependen de tratamientos de uso permanente.
De esta manera, la defensa del presupuesto de Salud para 2027 abrió una discusión que no se limitó al monto de los recursos asignados, sino que también puso en debate la estructura salarial del personal, el control de los vínculos laborales, la distribución de especialistas y la calidad de la formación médica en Paraguay.












