Ante el preocupante avance del fentanilo en varios países de la región, la Dra. Lis Carmen Kreitmayr, destacada toxicóloga, expresó en una entrevista con Ñanduti su inquietud sobre la falta de preparación de Paraguay para enfrentar una posible epidemia de esta potente droga. “En nuestro país estamos un poco cortos”, afirmó la especialista, subrayando las limitaciones del sistema de salud frente a este desafío.
¿Qué es el fentanilo y por qué es tan peligroso?
El fentanilo, creado en 1960, es un analgésico sintético, desarrollado completamente en laboratorios sin componentes naturales. Según Kreitmayr, es “similar a la morfina, pero 100 veces más potente”, diseñado inicialmente para tratar dolores intensos, como los derivados de procedimientos quirúrgicos. Sin embargo, su uso se ha desviado hacia el consumo recreativo, especialmente en países como Estados Unidos, donde se ha convertido en una droga de abuso masivo.
La toxicóloga explicó que, en el ámbito médico, el fentanilo se administra bajo estrictos protocolos para evitar efectos adversos. Sin embargo, el consumo clandestino carece de estas regulaciones, lo que puede desencadenar graves consecuencias en el sistema nervioso, incluyendo daños irreversibles o incluso la muerte. “Si no se siguen los protocolos, los efectos pueden ser devastadores”, advirtió.
Riesgos adicionales: contaminación y versatilidad
Un peligro adicional del fentanilo en el mercado ilegal es su posible contaminación. Kreitmayr señaló que los laboratorios legales mantienen altos estándares de pureza, pero en el circuito clandestino, la droga puede estar adulterada, incrementando su letalidad. “El peligro no está solo en la dosis, sino también en la contaminación”, enfatizó.
Además, el fentanilo es una droga extremadamente versátil. Puede ser inyectada, ingerida o incluso consumida en formas tan inusuales como caramelos, lo que facilita su acceso y difusión, especialmente entre poblaciones vulnerables.
Un sistema de salud desprevenido
La Dra. Kreitmayr destacó que Paraguay no cuenta con los recursos necesarios para enfrentar una posible epidemia de fentanilo. La falta de infraestructura, personal capacitado y protocolos específicos para tratar intoxicaciones por esta droga representa un riesgo significativo. Además, la rehabilitación de pacientes afectados es un proceso complejo debido a los daños neurológicos que el fentanilo puede causar, lo que requiere tratamientos prolongados y especializados.
Un llamado a la acción
La advertencia de la toxicóloga subraya la urgencia de que las autoridades paraguayas tomen medidas preventivas. Fortalecer el sistema de salud, capacitar al personal médico y aumentar la vigilancia sobre el tráfico de sustancias son pasos cruciales para evitar que el fentanilo se convierta en una crisis de salud pública en el país.
En conclusión, el fentanilo representa una amenaza creciente que exige atención inmediata. La experiencia de otros países demuestra que la prevención y la preparación son clave para mitigar sus devastadores efectos. Paraguay, según la Dra. Kreitmayr, debe actuar con rapidez para evitar quedar rezagado ante este peligro.
Fuente: Ñanduti















