El ciclo productivo de la soja en Paraguay atraviesa una etapa de recuperación significativa tras años de sequía. El Ing. Agr. Alfredo Urunaga, coordinador del programa investigación de soja del Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), de Capitán Miranda, señaló que, a pesar de un inicio complicado en septiembre por el exceso de lluvias y bajas temperaturas que favorecieron la aparición del hongos, el cultivo ha logrado adaptarse favorablemente. Gracias a un régimen de precipitaciones más uniforme que en periodos anteriores, las proyecciones de rendimiento para esta zafra se sitúan en torno a los 3.000 kg/ha, superando con creces el promedio de 2.500 kg/ha registrado en los últimos cinco años marcados por el estrés hídrico.
En cuanto a la sanidad del cultivo, Urunaga destacó que la humedad actual ha desplazado la presión de ciertas plagas como las orugas, pero ha incrementado la presencia de enfermedades fúngicas como la roya, especialmente en zonas de Alto Verá. Ante este escenario, el experto enfatizó la importancia de los controles preventivos para reducir los costos de producción, ya que intervenir una vez instalada la enfermedad resulta más oneroso para el productor. No obstante, el ingeniero aseguró que los altos rendimientos esperados lograrán compensar la inversión adicional en fungicidas e insumos necesarios para proteger la calidad del grano.
Un pilar fundamental en este desarrollo es la apuesta por la tecnología genética nacional. El IPTA cuenta actualmente con seis variedades de soja desarrolladas íntegramente en Paraguay, las cuales no solo se adaptan a los diversos suelos del país —desde los franco-arcillosos de Itapúa hasta los más arenosos del norte— sino que poseen genes de resistencia a la roya. Estas semillas son altamente valoradas incluso en mercados internacionales como el de Bolivia, ya que permiten disminuir drásticamente el uso de productos químicos, haciendo la producción más rentable y competitiva en un mercado donde el precio internacional ronda actualmente los 400 dólares por tonelada.
Finalmente, el Ing. Urunaga subrayó la importancia estratégica de la soja como el principal motor de divisas para el país, con exportaciones que generan unos 3.000 millones de dólares anuales. Paraguay se consolida como el cuarto exportador mundial del grano, impulsado por la expansión de la superficie sembrada hacia zonas tradicionalmente ganaderas como Misiones y el avance de la industrialización local.














