Encarnación vuelve a lamentar un hecho de violencia animal. Un Ñakurutú (lechuza) fue hallado herido en pleno centro de la ciudad tras recibir un disparo de rifle de aire comprimido. Pese a los esfuerzos del equipo veterinario del Mini Zoológico del Juan XXIII, encabezado por Viki Fretes, el ave no logró sobrevivir.
El rescate fue posible gracias a la rápida intervención de ciudadanos quienes trasladaron al animal para recibir atención especializada. Sin embargo, la gravedad de las heridas fue irreversible. Este nuevo caso refleja una preocupante realidad: la crueldad y el desconocimiento continúan poniendo en riesgo a la fauna silvestre del país.
Desde organizaciones locales se hace un llamado a la conciencia y a la acción ciudadana: denunciar los casos de caza o maltrato animal.









