INCAUTAN DOS KILOS DE COCAÍNA Y DETIENEN A DOS PERSONAS TRAS SEIS MESES DE INVESTIGACIÓN

Un importante operativo llevado adelante por el Departamento de Antinarcóticos culminó con la incautación de dos kilogramos de clorhidrato de cocaína y la detención de dos personas en la ciudad de Encarnación, durante el último fin de semana. El procedimiento se realizó en el barrio San Roque, en el marco del Plan Sumar.

A diferencia de los habituales casos de microtráfico, donde se incautan pequeñas dosis, en esta ocasión los agentes lograron decomisar una cantidad que supera ampliamente los registros recientes. Según estimaciones oficiales, los dos kilos de droga representarían más de 10.250 dosis.

El operativo fue el resultado de seis a siete meses de trabajo investigativo, encabezado por el oficial primero José Lezcano, del Departamento de Antinarcóticos. De acuerdo con la información recabada, una pareja, aparentemente con vínculo familiar, se dedicaba a trasladar la sustancia desde Encarnación hacia la ciudad argentina de Posadas, ocultándola debajo del asiento de sus motocicletas.

La intervención se concretó en la vía pública, dentro del circuito comercial de Encarnación, luego de que los agentes recibieran datos precisos sobre un inminente cruce hacia el vecino país. Al ser interceptados, los sospechosos mostraron signos evidentes de nerviosismo, lo que motivó su traslado a la dependencia policial, donde se realizó una verificación exhaustiva de los rodados. En cada motocicleta fue hallado un “pan” de supuesta cocaína, con un peso de 1,52 kg y 1,51 kg, respectivamente.

El análisis primario realizado por Narcotest arrojó resultado positivo a cocaína, mientras que la pureza del producto será determinada posteriormente mediante estudios de laboratorio. Además, los paquetes presentaban un logo con la imagen de un águila, elemento que podría ser clave para identificar a la organización criminal a la que pertenecería la droga, aspecto que continúa bajo investigación.

Los detenidos fueron identificados como Alcibiades, de 33 años, domiciliado en el barrio Campichuelo, y Romina, residente del barrio Pradera Alta, ambos de la ciudad de Encarnación. Según confirmaron las autoridades, estas personas ya habían sido investigadas en mayo del año pasado, lo que refuerza la hipótesis de que formarían parte de una estructura logística de distribución y redistribución de estupefacientes.