El fenómeno de El Niño continuará fortaleciéndose durante las próximas semanas y alcanzaría su máxima intensidad en diciembre, según las proyecciones de la Organización Meteorológica Mundial (OMM). El organismo advierte que podría convertirse en uno de los episodios más intensos registrados desde 1950.
El calentamiento anormal de las aguas del Pacífico ecuatorial podría generar temperaturas por encima del promedio en distintas partes del mundo y modificar los patrones habituales de precipitaciones, aumentando el riesgo de sequías e inundaciones en varias regiones.
Para el período comprendido entre octubre y diciembre, la OMM estima que la temperatura superficial del mar en sectores centrales y orientales del Pacífico tropical podría registrar una anomalía cercana a los 3,7 °C por encima de los valores normales. De confirmarse, superaría el récord de 2,6 °C registrado durante el episodio de El Niño de 2015-2016.
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, señaló que el fenómeno se está intensificando rápidamente y que existe una probabilidad cercana al 100 % de que continúe presente hasta febrero de 2027.
Además de sus efectos sobre el clima, El Niño podría potenciar temporalmente el impacto del cambio climático, al favorecer la liberación hacia la atmósfera de parte del calor acumulado en el océano. En Paraguay y otros países de la región, el fenómeno podría traducirse en variaciones importantes en las temperaturas y en el régimen habitual de lluvias.












