El maní acelera su expansión y apunta a cerrar 2026 con exportaciones récord

La exportación paraguaya de maní atraviesa un período de fuerte crecimiento y apunta a cerrar el 2026 con una nueva marca histórica. Entre enero y agosto, los envíos alcanzaron aproximadamente USD 21 millones, superando los USD 14 millones registrados durante todo el 2025 y los USD 19 millones alcanzados en 2024.

Los datos fueron destacados por Hans Karl Janz, presidente de la Cámara Paraguaya de Procesadores y Exportadores de Maní (Cappema), quien explicó que el crecimiento responde principalmente a las inversiones realizadas durante los últimos años para ampliar la capacidad de industrialización del sector.

Actualmente, Cappema reúne a cinco empresas y una nueva planta de procesamiento se encuentra en construcción. A esto se suma una creciente incorporación del cultivo por parte de productores que buscan diversificar sus actividades y utilizar el maní como alternativa dentro de la rotación de cultivos y el manejo de los suelos.

Janz señaló que la producción viene registrando una expansión sostenida y estimó que Paraguay podría alcanzar unos USD 25 millones en exportaciones de maní al cierre de este año. La posibilidad de llegar a los USD 30 millones dependerá del calendario de entregas establecido con los compradores internacionales, ya que parte de los embarques podría contabilizarse recién durante enero o febrero de 2027.

Europa gana espacio entre los mercados de destino

Rusia continúa siendo uno de los principales destinos del maní paraguayo, mientras que los mercados europeos adquieren cada vez mayor relevancia para la industria. Países Bajos y Reino Unido ya reciben volúmenes importantes y las nuevas inversiones están orientadas, en buena medida, a atender la demanda europea.

El mercado europeo ofrece mejores precios, aunque también establece mayores exigencias en materia de trazabilidad, inocuidad, esterilización y límites de residuos de pesticidas.

Para acompañar la expansión de las exportaciones, uno de los principales desafíos será ampliar la cantidad de productores dedicados al cultivo. El sector requiere maquinaria específica y los agricultores necesitan contar con seguridad respecto al mercado donde podrán colocar su producción.

Desde Cappema consideran que generar confianza entre los productores será clave para que el maní gane terreno como alternativa frente a otros cultivos y se consolide una cadena de abastecimiento capaz de responder al crecimiento de la demanda internacional.

El Niño podría favorecer al cultivo

Las condiciones climáticas también aparecen como un factor a considerar para la próxima campaña. Según Janz, un escenario asociado al fenómeno de El Niño podría resultar favorable para el cultivo de maní en las principales zonas productoras del país.

El representante del sector explicó que buena parte de los cultivos se encuentran en zonas con suelos arenosos, que permiten un rápido drenaje del agua. Esta característica puede representar una ventaja durante períodos de lluvias, especialmente frente a escenarios de sequía.

Actualmente, el maní se cultiva principalmente en el Chaco Central, San Pedro y Caaguazú, además de una menor presencia en Canindeyú.

Con nuevas inversiones, mayor capacidad industrial y la búsqueda de nuevos mercados internacionales, el sector manicero paraguayo apunta a consolidar una cadena productiva con mayor valor agregado y cerrar el 2026 con cifras récord de exportación.