DETIENEN A SUBOFICIAL CON 20 FUSILES DE GUERRA EN SANTA RITA: POLICÍA CALIFICA EL CASO COMO “GRAVÍSIMO”

Un suboficial de la Policía Nacional fue detenido durante un procedimiento realizado en Santa Rita, departamento de Alto Paraná, tras ser encontrado presuntamente vinculado a la tenencia de 20 fusiles de guerra. El hecho generó preocupación dentro de la institución policial, cuyo comandante calificó el caso como un “golpe bajo” para la fuerza.

El agente fue identificado como Tomás Alcides Trinidad Flecha, de 37 años, quien estaría prestando servicios en la subcomisaría de Acepar, en el departamento de Canindeyú.

El comandante de la Policía Nacional, César Silguero, señaló que la situación es considerada de extrema gravedad debido a la participación de un funcionario policial en un presunto hecho irregular.

“Es un hecho gravísimo para nosotros que un elemento de la Policía Nacional esté realizando este tipo de actividades ilícitas”, manifestó Silguero, quien además indicó que se coordinará con otras instituciones para colaborar con la investigación.

El jefe policial adelantó que el suboficial será sometido a un proceso sumarial y que, de confirmarse las irregularidades, podría derivar en su baja definitiva de la institución.

“Cada vez que cae un policía es un golpe bajo para nosotros”, expresó Silguero, al lamentar el involucramiento de un miembro de la fuerza en un caso de esta naturaleza.

Respecto a las armas incautadas, el comandante explicó que los fusiles se encontraban en proceso de destrucción y que, según los primeros datos, no estarían habilitados para ser utilizados en disparos. Sin embargo, señaló que se deberá realizar un seguimiento técnico para determinar su procedencia.

Las armas tenían los números de serie borrados, por lo que la Policía analiza solicitar un procedimiento de revenido químico para intentar recuperar las identificaciones originales y establecer a qué institución pertenecían.

“Eso nos va a permitir darle seguimiento y saber de qué unidad salieron. Estamos para colaborar y aportar información, para saber si realmente estas armas se utilizaron en algún hecho”, afirmó Silguero.

El comandante también recordó que los efectivos policiales tienen prohibidas determinadas actividades comerciales y remarcó la importancia de la formación ética y los valores dentro de la institución.

Silguero reconoció que la labor policial implica un contacto permanente con situaciones de riesgo y con personas vinculadas a actividades ilícitas. “No es fácil el trabajo en calle. De repente hacemos muchas cosas bien y en la siguiente ya hay un error, una negligencia o un caso de corrupción. Es una constante que tenemos que ir revisando para ir mejorando”, sostuvo.

La investigación continuará con intervención del Ministerio Público, mientras las autoridades buscan determinar el origen de los fusiles y si las armas pudieron estar relacionadas con algún hecho delictivo.