VECINOS DEL BARRIO SAGRADA FAMILIA DENUNCIAN VIVIR BAJO AMENAZAS Y PIDEN MAYOR ACCIÓN CONTRA SUPUESTOS DELINCUENTES

La inseguridad mantiene en alerta a pobladores del barrio Sagrada Familia de Encarnación, quienes denuncian que pese a las intervenciones policiales contra personas señaladas como responsables de hechos delictivos, los sospechosos recuperan rápidamente su libertad y vuelven a las calles.

Una de las vecinas que decidió hacer pública la situación es la señora Noelia Rodas, quien manifestó que los pobladores trabajadores del sector están cansados de vivir con temor y de sentirse desprotegidos ante los constantes episodios de inseguridad.

“Ya no sabemos qué hacer. La Policía hace su trabajo, detiene a estas personas, pero después desde el juzgado vuelven a salir y nuevamente tenemos el mismo problema”, expresó Rodas durante una entrevista.

La mujer señaló que presentó notas ante la Fiscalía y solicitó acompañamiento de las autoridades policiales, además de buscar apoyo de representantes municipales, con el objetivo de lograr mayor presencia preventiva en el barrio.

Según relató, dos personas identificadas con los alias de “Kiko” y “Luna’i” serían quienes generan preocupación entre los vecinos. Afirmó que existen múltiples denuncias por presuntos hurtos y otros hechos, pero que la situación continúa debido a las reiteradas liberaciones.

“Acá hay gente trabajadora, gente que sale adelante, pero estamos sobreviviendo entre vecinos, cuidándonos unos a otros”, manifestó.

Rodas comentó que tuvo que reforzar la seguridad de su vivienda con muros, cámaras de vigilancia y otros mecanismos de protección, debido a que tanto ella como su familia sienten temor por posibles represalias.

“Yo trabajo de noche y mi marido también. Muchas veces tengo que estar mirando las cámaras desde mi trabajo porque no estoy tranquila. Uno vive pendiente de lo que pueda pasar”, señaló.

La pobladora afirmó además haber recibido amenazas por parte de familiares de los presuntos involucrados, situación que aumenta la preocupación entre quienes se animan a denunciar.

“Muchos vecinos tienen miedo de hablar. Algunos quieren colaborar, pero a la hora de declarar prefieren callarse porque temen problemas”, explicó.

La vecina relató que en varias ocasiones los sospechosos habrían ingresado a propiedades del barrio, incluso saltando muros o entrando a patios ajenos, y que algunos hechos quedaron registrados mediante cámaras de seguridad.

“Entran como si fuera su casa, ya no tienen miedo. Uno siente que no hay respeto por nadie”, lamentó.

También cuestionó el sistema judicial y pidió que las instituciones analicen con mayor profundidad los antecedentes de las personas denunciadas antes de otorgar medidas que permitan su regreso inmediato a la comunidad.

“Pedimos a la Fiscalía, al juzgado y a la Policía que nos ayuden. No puede ser que un grupo de personas tenga en zozobra a todo un barrio”, manifestó.

Rodas destacó que los vecinos no buscan confrontación, sino recuperar la tranquilidad y poder vivir sin miedo. “No queremos que pase algo peor para recién actuar. Queremos prevención y seguridad ahora”, concluyó.

El reclamo del barrio Sagrada Familia refleja una problemática que también afecta a otros sectores cercanos de Encarnación, como Pacu Cuá, San Roque, Ciudad Nueva y zonas aledañas, donde pobladores aseguran atravesar situaciones similares y piden respuestas concretas de las autoridades.