DEL “ASALTO” AL RIDÍCULO: FALTÓ AL TRABAJO Y TERMINÓ DETENIDO

Lo que comenzó como una excusa “creativa” para zafar de un día laboral terminó convertido en un papelón total con intervención policial y final en la Fiscalía.

Un joven, empleado de una pollería, decidió no presentarse a trabajar el lunes y, al día siguiente, apareció con una historia digna de película de acción: aseguró que dos hombres armados lo interceptaron, le robaron la motocicleta y hasta el celular, dejándolo prácticamente en la nada.

Pero el relato no tardó en hacer agua. Al llegar a la Sub Comisaría 01 de San Blas, en Itauguá, los agentes comenzaron a notar inconsistencias cada vez más evidentes. Según el comisario Marcelino Brítez, las contradicciones fueron tan claras que la historia se desarmó casi sola.

Uno de los detalles que más llamó la atención fue cuando afirmó haber llamado a su hermano para avisar del supuesto asalto… pese a que también decía que le habían robado el teléfono. Una contradicción tan básica como letal para su versión.

La Policía no se quedó solo con preguntas: recorrió la zona, buscó cámaras de seguridad y reconstruyó el supuesto hecho. Y fue ahí cuando llegó el giro inesperado: no hubo asalto, no hubo delincuentes, no hubo persecución.

La motocicleta simplemente estaba estacionada a pocas cuadras de la comisaría. Y el “asalto” nunca ocurrió.

El joven había montado toda la escena para justificar su ausencia laboral, en lo que parecía una solución rápida… pero terminó siendo un error monumental.

Cuando ya no pudo sostener la mentira, terminó confesando todo.

El resultado fue el peor posible: pasó de querer evitar un día de trabajo a quedar aprehendido por simulación de hecho punible y ahora enfrenta proceso fiscal. Una jugada que empezó como una excusa “inteligente” y terminó en un bochorno público con consecuencias legales.


Moraleja no escrita: a veces faltar al trabajo para “descansar un poco” termina siendo un turno más largo… pero en la comisaría