El presidente de la República, Santiago Peña, se reunió con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en Brasil, donde dialogaron sobre el Anexo C del tratado de Itaipú y la visión política conjunta para promover el desarrollo de Paraguay y Brasil.
Durante el encuentro, ambos mandatarios y sus delegaciones analizaron el impacto del precio de la energía en la economía de sus países, considerando tanto el corto como el largo plazo. Además, evaluaron la situación geopolítica regional y mundial, y coincidieron en la relevancia del Mercosur como mecanismo de integración y cooperación.
Peña y Lula subrayaron la importancia de fortalecer los lazos bilaterales como base para ampliar la cooperación hacia otras regiones. También conversaron sobre la situación en Venezuela y expresaron su interés en apoyar la reconstrucción democrática en ese país.
El presidente brasileño manifestó su intención de realizar una visita oficial a Paraguay y extendió una invitación a Peña para una visita de Estado a Brasil.
Compromiso conjunto con la conservación de especies migratorias
En paralelo, ambos líderes inauguraron la COP15 sobre especies migratorias en Campo Grande, Brasil, destacando la necesidad de cooperación internacional para proteger corredores ecológicos transfronterizos y asegurar recursos financieros adecuados.
“Ningún país puede proteger la naturaleza solo”, afirmó Peña, defendiendo la cooperación regional basada en la “confianza en la ciencia”. El mandatario mencionó políticas ambientales implementadas en Paraguay, como la preservación de áreas naturales protegidas, la lucha contra la caza ilegal y la reintroducción de especies amenazadas, incluyendo el jaguar.
Lula destacó que la naturaleza “no conoce fronteras” y que la supervivencia de muchas especies depende de acciones colectivas y del combate transnacional a los delitos ambientales. Subrayó además la necesidad de actualizar la Convención sobre la conservación de especies migratorias, vigente desde 1979, y de movilizar recursos financieros innovadores, especialmente para países en desarrollo.
Amy Fraenkel, secretaria ejecutiva de la Convención, resaltó que la conectividad ecológica de los ecosistemas transfronterizos es fundamental para las especies migratorias, y señaló que aún queda mucho por hacer. Durante la próxima semana, más de 2.000 representantes de gobiernos, ONG y organizaciones internacionales discutirán la inclusión de 42 nuevas especies a la lista de la Convención, que actualmente abarca cerca de 1.200 especies.
Según el último informe de la organización, el 24 % de los animales incluidos en la lista se encuentra bajo amenaza, y el 49 % registra poblaciones en declive, cifras que reflejan un aumento respecto a informes anteriores.














