EL CIGARRILLO ELECTRÓNICO: UNA AMENAZA SILENCIOSA PARA LA SALUD

El cigarrillo electrónico, promovido en ocasiones como una alternativa “menos dañina” al tabaco tradicional, constituye un riesgo significativo para la salud, especialmente entre los jóvenes, advierte la neumóloga Dra. Perla Rolín. En entrevista reciente, la especialista explicó que estos dispositivos contienen nicotina, una sustancia altamente adictiva que puede generar dependencia desde los primeros usos, y que su consumo está asociado a alteraciones neurológicas, respiratorias y cardiovasculares.

Entre las consecuencias más preocupantes, la Dra. Rolín destacó la inflamación de las vías respiratorias, el riesgo de asma, hipertensión arterial y daños celulares que podrían derivar en cáncer, debido a la presencia de sustancias carcinógenas como formaldehído y metales pesados. Además, alertó sobre los efectos del “humo” de segunda mano en niños, embarazadas y familiares cercanos, y señaló que los sabores y aromas agradables de los dispositivos generan una percepción errónea de seguridad entre los usuarios.

La especialista enfatizó que los jóvenes son particularmente vulnerables, ya que su sistema nervioso y respiratorio aún se encuentra en desarrollo, lo que aumenta la tolerancia a la nicotina y la probabilidad de dependencia. Para quienes desean abandonar el hábito, recomendó un abordaje multidisciplinario que incluya terapia psicológica, sustitutos de nicotina y, en algunos casos, medicación específica. “Lo ideal es prevenir el inicio del consumo; el aparato respiratorio solo necesita aire puro para funcionar correctamente”, concluyó, resaltando la importancia de la información y la prevención frente a esta creciente amenaza de salud pública.