El trofeo fue presentado con un fuerte arraigo cultural, inspirado en el kambuchi, una vasija tradicional de cerámica que simboliza hospitalidad, abundancia y el cuidado de lo sagrado.
Las piezas fueron elaboradas a mano por la Artesana Sandra Ortega, de la ciudad de Tobatí, en el departamento de Cordillera, quien junto a su familia realizaron todo el proceso artesanal: desde la extracción del barro (Ñai’ũ), el moldeado, secado y la cocción en el tradicional horno Tatakua.
Cada trofeo, fruto del trabajo paciente y del respeto por los saberes ancestrales, fue posteriormente intervenido por el reconocido Artista Félix Toranzos, quien aportó color y creatividad para dar a cada pieza un sello único.
Todo realizado respetando los tiempos de la naturaleza y los secretos que sólo las verdaderas maestras del barro conocen. De esta manera, el máximo evento del automovilismo en Paraguay celebra la riqueza cultural y el talento de los artesanos de nuestro país





















