JAIR BOLSONARO BAJO ESTRICTAS MEDIDAS JUDICIALES: TOBILLERA ELECTRÓNICA Y PROHIBICIÓN DE REDES SOCIALES

El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, se encuentra en el centro de una nueva controversia tras ser objeto de un operativo de la Policía Federal ordenado por el Supremo Tribunal Federal (STF). Como parte de una investigación en curso, el líder político deberá usar una tobillera electrónica, estará prohibido de acceder a redes sociales y enfrentará restricciones de movimiento y comunicación, según confirmaron sus abogados defensores.

Una operación de alto impacto

La mañana de este viernes, la Policía Federal llevó a cabo allanamientos en la residencia de Bolsonaro en el barrio Jardim Botânico de Brasília, así como en otras propiedades vinculadas al expresidente y al Partido Liberal (PL). La operación, autorizada por el ministro Alexandre de Moraes del STF, forma parte de la investigación identificada como PET n.º 14129, que indaga un supuesto complot golpista. Aunque los detalles específicos de los cargos no han sido completamente revelados, fuentes indican que Bolsonaro podría enfrentar hasta 40 años de prisión si es encontrado culpable de cinco delitos relacionados.

Restricciones sin precedentes

Entre las medidas impuestas por el STF, destacan:

Uso de tobillera electrónica: Bolsonaro deberá llevar un dispositivo de monitoreo para rastrear su ubicación en todo momento.

Prohibición de redes sociales: El expresidente, conocido por su activa presencia digital, no podrá publicar ni acceder a plataformas como X o cualquier otra red social.

Arresto domiciliario nocturno: Está obligado a permanecer en su domicilio entre las 19:00 y las 07:00 horas.

Restricciones de contacto: No podrá comunicarse con embajadores, diplomáticos extranjeros ni con otras personas investigadas en el mismo caso, incluyendo a su hijo Eduardo Bolsonaro, quien actualmente se encuentra en Estados Unidos.

Prohibición de acercarse a embajadas: Se le prohíbe estar cerca de sedes diplomáticas extranjeras, una medida que parece responder a temores de posibles intentos de buscar asilo.

Estas restricciones representan una escalada significativa en las acciones legales contra Bolsonaro, quien ya había enfrentado medidas como la retención de su pasaporte en 2024.

Contexto de la investigación

La investigación PET n.º 14129 se centra en acusaciones de un presunto complot para desestabilizar el orden democrático en Brasil. Aunque los detalles son escasos, el operativo de hoy incluyó registros en propiedades asociadas al PL, lo que sugiere que el caso podría involucrar a otros actores políticos cercanos al expresidente. El ministro Alexandre de Moraes, conocido por su firme postura en casos relacionados con la defensa de las instituciones democráticas, lidera esta investigación.

Reacciones polarizadas

La noticia ha generado una oleada de reacciones en Brasil, especialmente en plataformas como X, donde el tema se ha convertido en tendencia. Algunos usuarios, como @mt_abrahao, destacaron la prohibición de contacto entre Bolsonaro y su hijo Eduardo, mientras que otros, como @juliovschneider, subrayaron la magnitud del operativo ordenado por Moraes. Por otro lado, mensajes en la plataforma también mencionan una supuesta carta del expresidente estadounidense Donald Trump expresando preocupación por la situación de Bolsonaro, aunque esta información no ha sido confirmada oficialmente.

La opinión pública está profundamente dividida. Para algunos, las medidas son un paso necesario para garantizar la rendición de cuentas de un líder acusado de atentar contra la democracia. Para otros, representan una persecución política orquestada por el STF y el gobierno actual. Esta polarización refleja el clima político tenso que Brasil ha experimentado desde el fin del mandato de Bolsonaro en 2022.

Un futuro incierto

Las medidas impuestas a Jair Bolsonaro marcan un hito en la historia política brasileña, al someter a un expresidente a restricciones propias de casos criminales de alto perfil. Mientras la investigación avanza, el país espera más claridad sobre los cargos específicos y las pruebas que sustentan estas acusaciones. Por ahora, Bolsonaro permanece bajo un estricto escrutinio judicial, con su libertad de movimiento y comunicación severamente limitada.

La situación plantea preguntas sobre el equilibrio entre la justicia y la política en Brasil, un país que continúa lidiando con las profundas divisiones de su reciente pasado político. A medida que el caso evolucione, el impacto en el escenario político nacional y en la imagen de Bolsonaro, una figura aún influyente en la derecha brasileña, será un tema de atención constante.

Fuentes:

  • El tiempo
  • Huffpost
  • Ansalatina