Entrevista al Pastor Gustavo Ginard sobre fenómenos paranormales

En una reciente entrevista en el programa Studio Noticias, el pastor Gustavo Ginard abordó temas relacionados con lo paranormal, las posesiones demoníacas y las creencias populares en Paraguay, ofreciendo una perspectiva espiritual basada en su experiencia y en las escrituras bíblicas. A continuación, se resumen los puntos clave de su intervención, que generó gran interés entre los oyentes.

Contexto: La muerte de Dan Rivera y la muñeca Anabelle

La conversación comenzó con una referencia a la repentina muerte de Dan Rivera, conocido por su vínculo con la muñeca Anabelle, un objeto asociado con fenómenos paranormales. Ginard explicó que ciertos objetos, como plumas de gallina, tierra de cementerio o cabello, pueden ser utilizados en rituales para transmitir un «poder endemoniado». Según el pastor, estos objetos actúan como canales para manifestaciones espirituales malignas, una creencia que conecta con prácticas de brujería.

Lo paranormal y las creencias populares en Paraguay

Ginard destacó que lo paranormal no es solo una superstición, sino una realidad espiritual. Explicó que fenómenos como el payé (amarres o hechizos) son prácticas de brujería que buscan influir en las personas enviándoles «demonios» para atormentarlas. También abordó el tema del pombero, una figura del folclore paraguayo, aclarando que, aunque no cree en él como entidad mitológica, las manifestaciones asociadas podrían ser de origen demoníaco.

El pastor subrayó que el mundo espiritual es invisible y que tanto Dios como las fuerzas malignas están en constante lucha por las almas humanas. Según él, prácticas como el tarot o acudir a curanderos abren portales a influencias demoníacas, ya que estos rituales implican un «pacto» con entidades malignas que luego exigen un costo.

La perspectiva bíblica sobre lo paranormal

Ginard citó el libro de Deuteronomio 18, donde se condena la adivinación, la hechicería y la consulta a los muertos, afirmando que estas prácticas son una «abominación» para Dios. Según el pastor, el mundo espiritual no es psicológico, sino una realidad tangible que afecta a las personas cuando abren puertas al pecado, como el miedo o la participación en rituales paganos. Por ejemplo, mencionó que ver películas como Anabel puede generar miedo, un arma que, según él, utiliza Satanás para influir en las personas.

Liberación espiritual y autoridad divina

Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la liberación espiritual. Ginard relató experiencias personales en las que ha presenciado manifestaciones demoníacas, como personas que se contorsionaban o echaban espuma por la boca durante sesiones de liberación. Según él, estas liberaciones requieren autoridad en el nombre de Jesús, como se describe en Marcos 5, donde Jesús expulsó una legión de demonios de un hombre en Gadara. El pastor enfatizó que cualquier creyente con fe puede ejercer esta autoridad, desmintiendo la idea de que se necesita un permiso especial, como del Vaticano, para realizar exorcismos.

Crítica al sensacionalismo religioso

Ginard también criticó el sensacionalismo en algunos sectores cristianos, como pastores que exageran manifestaciones espirituales para atraer atención. Denunció prácticas como profecías vagas o el uso de lenguas inventadas, que confunden a los fieles y restan seriedad al cristianismo. Según él, la verdadera palabra profética está en la Biblia, y los cristianos no deben buscar «horóscopos cristianos» ni depender de profetas para conocer la voluntad de Dios.

La entrevista con el pastor Gustavo Ginard ofreció una visión profunda sobre cómo las creencias paranormales y las prácticas espirituales se entrelazan con la cultura paraguaya y la fe cristiana. Desde su perspectiva, lo paranormal no es una simple superstición, sino una manifestación de un mundo espiritual real que puede ser enfrentado con la autoridad de Jesús y la guía de la Biblia. Su mensaje final fue claro: el miedo y el pecado abren puertas a influencias malignas, pero la fe y la oración ofrecen liberación y protección.