BARRIO SAGRADA FAMILIA: ENTRE LA INSEGURIDAD, EL ABANDONO MUNICIPAL Y LA BASURA

Los vecinos del barrio Sagrada Familia de Encarnación viven una situación crítica marcada por la inseguridad, el abandono municipal y problemas de saneamiento que afectan su calidad de vida. Según testimonios de los propios residentes, robos frecuentes, el deterioro de la costanera y la ausencia de control policial generan un ambiente de preocupación constante. “Una hora fuera de casa es demasiado; no hay seguridad ni garantías”, relató un vecino, denunciando además el robo sistemático de las barandas de la costanera y la falta de iluminación adecuada, a pesar de las intervenciones de la ANDE.

La acumulación de basura y el manejo deficiente del servicio municipal agravan aún más la situación. Los vecinos señalan que los contenedores no son suficientes y que la basura se esparce rápidamente por la acción de animales y personas ajenas al barrio. Aunque la empresa tercerizada Eco Roga cumple con el retiro de residuos dos veces por semana, el servicio no alcanza para cubrir la demanda. “Es imposible mantener limpio el barrio. La basura vuelve al día siguiente”, explicó una residente.

Otro foco de preocupación es la falta de transporte seguro y la presencia de actividades ilícitas en la zona. Los vecinos aseguran que la costanera, que debería ser un espacio turístico, se ha convertido en un lugar vulnerable donde se esconden personas que cometen delitos en otras partes de la ciudad. A pesar de la existencia de una comisión vecinal, los habitantes critican que la acción municipal solo ocurre de manera intermitente y según conveniencia, dejando a la comunidad en una situación de abandono prolongado.