Dólar cae a G. 5.880 y analista plantea mayor presencia del BCP en el mercado

El dólar continúa con una marcada tendencia a la baja en Paraguay y este martes se ubicó en torno a los G. 5.880 y G. 5.890 en algunas casas de cambio. El economista Amílcar Ferreira atribuyó el comportamiento principalmente al fuerte ingreso de divisas al país y consideró que el Banco Central del Paraguay (BCP) podría aumentar su participación en el mercado para suavizar las variaciones del tipo de cambio.

Según explicó Ferreira, entre los factores que están incrementando la oferta de dólares se encuentran el crecimiento de la inversión extranjera directa, el buen desempeño de la producción agrícola, las remesas de paraguayos residentes en el exterior, la emisión de bonos internacionales en moneda local y el ingreso de extranjeros con capacidad de inversión.

El analista señaló que la inversión extranjera directa, que promediaba unos USD 300 millones anuales hasta 2024, pasó a superar los USD 1.000 millones por año luego de que Paraguay obtuviera el grado de inversión. A esto se suma la campaña agrícola 2025-2026, que alcanzó una producción récord de soja de 11 millones de toneladas.

También mencionó que las remesas provenientes del exterior superan los USD 500 millones anualizados. Otro elemento señalado fue la emisión de un bono global por USD 1.000 millones en moneda local, realizada por Paraguay en febrero de este año, operación que implicó el ingreso de divisas para que los inversores pudieran adquirir los títulos.

Ferreira agregó que el aumento de la llegada de extranjeros al país también genera una mayor circulación de capitales. De acuerdo con sus estimaciones, el flujo anualizado ronda las 100.000 personas, incluyendo a quienes llegan con capacidad para invertir en inmuebles o iniciar negocios.

Plantean mayor intervención del Banco Central

Ante la fuerte caída del tipo de cambio, Ferreira sostuvo que el BCP no debería establecer un valor determinado para el dólar, pero sí intervenir para evitar movimientos bruscos.

El economista señaló que el mercado cambiario paraguayo mueve alrededor de USD 35 millones diariamente, mientras que las reservas internacionales del BCP superan los USD 10.000 millones. En ese contexto, consideró que la autoridad monetaria tiene margen para participar mediante la compra de divisas y fortalecer sus reservas.

“Creo que el Banco Central debería aprovechar para, por ejemplo, fortalecer sus reservas, ahora salir al mercado, comprar dólares”, sostuvo Ferreira, al considerar que este tipo de operaciones pueden contribuir a moderar las variaciones.

El analista recordó además que Paraguay mantiene una economía bimonetaria, con una parte importante de los depósitos financieros denominados en dólares y otra en guaraníes. Por ello, señaló la importancia de que las variaciones del tipo de cambio se produzcan de manera gradual.

Impacto en empresas y sectores productivos

Ferreira advirtió que una caída acelerada del dólar puede generar dificultades para empresas que reciben sus ingresos en moneda estadounidense pero afrontan buena parte de sus costos en guaraníes.

Como ejemplo mencionó al sector inmobiliario y de la construcción, donde las propiedades suelen comercializarse en dólares, mientras que una parte importante de los costos se encuentra denominada en moneda local. Una variación significativa del tipo de cambio podría reducir los márgenes de las empresas y afectar el cumplimiento de contratos.

El mismo escenario puede alcanzar a industrias y empresas exportadoras cuyos ingresos están vinculados al dólar, pero que mantienen costos importantes en guaraníes.

Para Ferreira, el actual comportamiento representa un cambio respecto a la dinámica observada hasta 2024, cuando el dólar mantenía una evolución más estable. En su análisis, la actual abundancia de divisas está generando una presión a la baja que todavía no mostraría señales claras de haber alcanzado un piso.

El planteamiento del economista apunta a que el BCP mantenga una presencia activa en el mercado cambiario para evitar movimientos abruptos, sin establecer un precio fijo para la moneda estadounidense.