La menor capacidad de compra, el endeudamiento de las familias, los costos operativos y la competencia fronteriza están llevando a comerciantes de Posadas a reducir estructuras, incorporar nuevos servicios y fortalecer las ventas digitales.
El comercio de Posadas atraviesa un escenario de fuerte presión debido a la caída del consumo y la menor capacidad de compra de las familias. Frente a este panorama, numerosos negocios están modificando sus estructuras, reduciendo costos, incorporando promociones y financiación y utilizando con mayor intensidad los canales digitales para sostener las ventas.
La situación también se refleja en cierres de comercios, reducción de personal y dificultades para afrontar compromisos financieros. Para algunos empresarios, la alternativa pasa por achicar sus estructuras y adaptar la oferta; para otros, la estrategia consiste en diversificar actividades y buscar nuevas fuentes de ingresos.
Caída de las ventas y dificultades financieras
Desde la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP) habían advertido durante el año sobre una importante retracción de las ventas. En abril, la entidad señaló una caída cercana al 30% y alertó sobre las dificultades crecientes para sostener la actividad.
La vicepresidenta de la CCIP, Silvana Ortigoza Capli, había mencionado entonces problemas vinculados con la acumulación de moras, las dificultades para acceder a financiación y casos de devolución de mercaderías.
Por su parte, el presidente de la Cámara, Federico Panozzo, describió posteriormente un escenario en el que la caída de las ventas se ubicaba entre el 15% y el 20%, dependiendo del rubro. Según sus declaraciones, algunos comercios ya operan con un margen financiero muy reducido y enfrentan dificultades para alcanzar su punto de equilibrio.
Los datos nacionales también muestran un consumo debilitado. El relevamiento de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) correspondiente a agosto registró una disminución interanual del 0,2% en las ventas minoristas de las pymes. En comparación con julio, la caída fue del 2,7%, mientras que el acumulado de los primeros ocho meses del año se ubicó 2,4% por debajo del mismo período del año anterior.
El comportamiento de los consumidores constituye otro de los factores centrales. Según CAME, las familias mantienen una actitud cautelosa, priorizan productos necesarios y postergan compras de mayor valor.
En la misma encuesta, el 46,5% de los comerciantes consultados señaló que su situación había empeorado respecto de un año atrás. Un 47,4% indicó que permaneció sin cambios y solamente el 6,1% manifestó una mejora.
Menos estructura y nuevos negocios
En este contexto, la reconversión se convirtió en una de las estrategias adoptadas por parte del sector comercial posadeño.
Algunos establecimientos reducen metros de operación, disminuyen personal, modifican su oferta e incorporan nuevos servicios. Otros buscan ubicaciones con menores costos o combinan diferentes actividades dentro de un mismo espacio.
Panozzo había señalado que el comercio atraviesa una reconfiguración hacia negocios de menor tamaño, con menos personal y adaptados a un nivel de ventas más bajo. La reducción de los costos operativos aparece como una de las principales prioridades.
También existen casos de empresas que buscan diversificarse. El pasado 18 de septiembre, Ricardo “Pilo” Cáceres, propietario de California Supermercados, reconoció las dificultades que atraviesa el consumo y el ajuste que realizan las familias. En ese contexto, la empresa avanzó con un nuevo emprendimiento gastronómico en Posadas.
La estrategia refleja una tendencia que empieza a ganar espacio entre los empresarios: ampliar las actividades para depender menos de un único segmento de consumo.
Las ventas digitales ganan protagonismo
Otro de los cambios se observa en la manera de comercializar productos.
Según CAME, durante agosto las ventas online de comercios que también cuentan con locales físicos aumentaron 17,6% interanual. El dato muestra que los canales digitales funcionan cada vez más como una extensión de los establecimientos tradicionales.
Para muchos comerciantes, las redes sociales dejaron de ser solamente espacios de publicidad. Se transformaron en vidrieras digitales, catálogos, canales de consulta y herramientas para concretar ventas.
Promociones, financiación, descuentos y disponibilidad inmediata se volvieron elementos importantes para intentar recuperar consumidores en un contexto de menor demanda.
La competencia fronteriza
La situación adquiere una característica particular en Posadas por la cercanía con Encarnación, Paraguay, y el movimiento comercial entre ambas ciudades.
Desde la Cámara de Comercio de Posadas se vienen planteando reclamos vinculados con las diferencias de costos y la competencia que representa el comercio fronterizo. Panozzo también planteó durante el año la necesidad de analizar una estructura impositiva diferenciada para Misiones.
Para los comerciantes locales, la posibilidad de que los consumidores crucen la frontera en busca de determinados precios representa un factor adicional dentro de un escenario ya condicionado por la caída del poder adquisitivo.
Un mercado laboral también condicionado
La situación del consumo está estrechamente vinculada con el mercado laboral.
El último informe del Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec) de Misiones indicó que durante el segundo trimestre de 2026 la tasa de actividad en Posadas fue del 47,3%, mientras que el empleo alcanzó el 44,5% y la desocupación llegó al 5,9%.
Además, el 11,1% de los ocupados se encontraba demandando otro empleo y la tasa de subocupación alcanzó el 10,8%.
Estos indicadores muestran que una parte de la población ocupada también busca incrementar sus ingresos o trabaja menos horas de las que necesita.
El efecto sobre el comercio es directo: cuando los ingresos familiares son insuficientes o están comprometidos por deudas, las prioridades de consumo cambian. Alimentos, medicamentos y otros gastos esenciales pasan a ocupar el primer lugar, mientras que la compra de ropa, calzado, electrodomésticos, equipamiento para el hogar y otros bienes puede ser postergada.
En este escenario, los comercios de Posadas enfrentan el desafío de sostenerse en un mercado más reducido. La respuesta de una parte del sector está siendo la adaptación: estructuras más pequeñas, nuevos servicios, canales digitales, promociones y diversificación aparecen como herramientas para intentar mantener la actividad frente a un consumo que continúa mostrando señales de debilidad.
Vía: El Territorio












