Paraguay y Bolivia avanzaron este martes en la culminación de un proceso histórico iniciado hace 88 años, con la aprobación del trazado definitivo de su límite internacional común, que se extiende por aproximadamente 742 kilómetros.
La decisión fue oficializada durante la reunión de la Comisión Mixta Demarcadora de Límites, que se desarrolla en La Paz, y representa el cierre de un prolongado proceso técnico y diplomático iniciado tras la Guerra del Chaco.
El tramo cuya aprobación fue finiquitada comprende desde el Hito X “12 de Junio” hasta el Hito XI, denominado “Confluencia de los ríos Negro u Otuquis y Paraguay”, punto donde convergen las fronteras de Paraguay, Bolivia y Brasil.
De esta manera, queda aprobado y registrado el trazado completo de la frontera paraguayo-boliviana, compuesta por unos 704 kilómetros de frontera terrestre y 38 kilómetros de límite fluvial.
Un proceso iniciado en 1938
Los trabajos de demarcación tienen su origen en el Tratado de Paz, Amistad y Límites suscrito entre ambos países el 21 de julio de 1938, luego de la Guerra del Chaco.
El acuerdo estableció la creación de una Comisión Mixta encargada de llevar al terreno y amojonar la línea fronteriza determinada por el Laudo Arbitral del 10 de octubre de 1938. Las tareas comenzaron oficialmente el 16 de diciembre de ese mismo año.
Durante décadas, técnicos, geodestas, astrónomos y topógrafos de ambos países recorrieron extensas zonas de difícil acceso para establecer coordenadas, abrir las denominadas picadas internacionales y colocar los hitos que permitieron definir físicamente la frontera.
La línea fronteriza quedó estructurada en once vértices principales, desde el Hito I “Esmeralda”, ubicado en el trifinio con Argentina, hasta el Hito XI, situado en la confluencia de los ríos Negro u Otuquis y Paraguay, en el límite con Brasil.
Un hito para las relaciones bilaterales
La Cancillería paraguaya destacó que la culminación de este proceso constituye mucho más que un logro técnico. El acuerdo refleja décadas de cooperación y el cumplimiento de los compromisos diplomáticos asumidos por ambos países.
Con la aprobación definitiva del trazado, Paraguay y Bolivia se convierten en los únicos países de Sudamérica cuyas fronteras se encuentran completamente demarcadas.
El cierre de este proceso histórico reafirma además los vínculos de amistad, cooperación y buena vecindad entre Paraguay y Bolivia, demostrando que la diplomacia y el trabajo conjunto pueden resolver y consolidar asuntos fronterizos de largo alcance.












