Una historia de fidelidad y solidaridad conmovió a numerosos vecinos de Encarnación durante el WRC Rally Paraguay 2026. Maruca, una perrita callejera de color marrón, apareció en la zona de la Costanera y rápidamente se ganó el cariño de los integrantes de la Armada Nacional, especialmente de la tripulación del Cañonero Paraguay.
La perrita encontró refugio sobre unas bolsas de arena frente al río Paraná y desde allí comenzó a observar diariamente el movimiento de la embarcación. Con el paso de los días, convirtió al Cañonero Paraguay en parte de su rutina, acercándose cada mañana para esperar a los marinos.
Los uniformados no fueron indiferentes a su presencia. Comenzaron a brindarle alimento, agua y cuidados, mientras Maruca respondía con una particular muestra de afecto y fidelidad hacia quienes la habían recibido.
Sin embargo, el final del Rally Paraguay significó también la partida de los buques. La escena de Maruca permaneciendo sola frente al río, observando cómo el Cañonero Paraguay se alejaba, generó gran conmoción entre quienes presenciaron el momento.
La imagen de la perrita mirando hacia el río se viralizó en redes sociales y despertó la preocupación de vecinos, quienes iniciaron una búsqueda para localizarla luego de que volviera a deambular por las calles de Encarnación.
La movilización fue impulsada, entre otros, por el ciudadano Carlos Estigarribia, cuya publicación ayudó a reunir a varias personas que se organizaron para encontrar a Maruca. Después de varias horas de búsqueda, finalmente lograron dar con su paradero.
Pero la historia tendría un final feliz.
El capitán de Navío DEM Livio Duarte, prefecto de Zona y comandante del Área Naval Itapúa, tomó conocimiento de la situación y dispuso que Maruca fuera recibida en la Base Naval de Encarnación.
De esta manera, la perrita que había llegado sola a la Costanera terminó encontrando un hogar definitivo entre quienes, durante aquellos días, se habían convertido en sus compañeros.
Maruca ya no tendrá que esperar en soledad frente al río ni observar con tristeza la partida de los barcos. Ahora forma parte de la familia naval y recibe el cuidado y el cariño que tanto necesitaba.
Su historia dejó un mensaje que trascendió el Rally Paraguay: un gesto de empatía puede cambiar por completo la vida de un animal que alguna vez estuvo sin hogar.












