MÁS DE 700 MILITARES DE SEIS PAÍSES SE ENTRENAN EN FOZ DE IGUAZÚ PARA OPERACIONES DE PAZ DE LA ONU

Más de 700 militares de seis países participan del Ejercicio Conjunto-Combinado Felino 2026, un entrenamiento multinacional que se desarrolla en Foz de Iguazú, Brasil, con el objetivo de fortalecer la preparación de las fuerzas para participar en futuras operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.

La actividad se lleva a cabo del 10 al 21 de agosto y es organizada por el Ministerio de Defensa de Brasil. Participan efectivos de la Marina, el Ejército y la Fuerza Aérea brasileños, además de representantes de Angola, Guinea Ecuatorial, Mozambique, Portugal y Timor-Leste, todos miembros de la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP).

El ejercicio es coordinado por el general de división Júlio César Belaguarda Nagy de Oliveira y el general de brigada Gustavo Henrique Araújo Pereira Machado. La propuesta busca recrear condiciones similares a las que podrían presentarse durante una misión internacional de paz.

Para ello, los participantes trabajan sobre un escenario ficticio denominado “Carana”, donde una situación de inestabilidad genera una crisis humanitaria y obliga al despliegue de una Fuerza de Tarea Conjunta-Combinada.

A partir de este escenario, los militares deben analizar diferentes situaciones, tomar decisiones y coordinar acciones de planificación, comando y control, además de ejecutar operaciones en un contexto de crisis.

El entrenamiento contempla situaciones como conflictos étnicos, disputas en el entorno informativo, descontaminación de materiales químicos, lanzamiento logístico de suministros, atención sanitaria operacional, desobstrucción de vías y asistencia humanitaria.

Uno de los principales objetivos es mejorar la interoperabilidad entre las fuerzas participantes, es decir, la capacidad de distintos contingentes militares para trabajar de manera coordinada y eficiente durante una operación conjunta.

El intercambio de experiencias entre los seis países también permite avanzar en la estandarización de procedimientos que podrían ser aplicados en operaciones multinacionales de mantenimiento de la paz.

Aunque el escenario desarrollado en Foz de Iguazú es ficticio, los ejercicios buscan reproducir situaciones que pueden presentarse en diferentes regiones del mundo. De esta manera, los participantes fortalecen sus capacidades para responder de forma coordinada ante una eventual misión internacional, desde la planificación hasta la ejecución de las operaciones.