LA SALUD MENTAL DEJA DE SER UN TABÚ: ESPECIALISTA DESTACA LA IMPORTANCIA DE CONSULTAR A TIEMPO

La salud mental dejó de ser un tema marginal para convertirse en una de las principales preocupaciones de la sociedad actual. Así lo afirmó la Dra. Liz Pamela Centurión, coordinadora médica de Salud Mental del Hospital Regional de Encarnación, durante una entrevista en el programa «Durísimo, Prohibido Prohibir», donde abordó la creciente demanda de atención psiquiátrica y psicológica, además de la importancia de derribar los estigmas que aún persisten en torno a estas especialidades.

La profesional explicó que hoy en día las consultas más frecuentes ya no están relacionadas únicamente con trastornos psicóticos, sino principalmente con cuadros de ansiedad y depresión, problemas que afectan a personas de todas las edades y que, en muchos casos, podrían evitar complicaciones mayores si fueran tratados desde sus primeras manifestaciones.

«Hablar de psiquiatría es hablar de una necesidad de nuestro tiempo», señaló Centurión, al destacar que la sociedad enfrenta altos niveles de estrés, frustración, traumas y dificultades en las relaciones familiares, laborales y de pareja, factores que repercuten directamente en el bienestar emocional.

El trabajo conjunto entre psicología y psiquiatría

Durante la entrevista, la especialista aclaró que no todas las personas que consultan por problemas emocionales necesitan medicación. En el Hospital Regional de Encarnación existe un protocolo mediante el cual la primera evaluación suele realizarse en el área de Psicología, donde muchos pacientes logran mejorar únicamente con terapia.

La derivación a Psiquiatría se realiza cuando el tratamiento requiere un abordaje integral o cuando existen trastornos que necesitan apoyo farmacológico, como ocurre con algunos casos de ansiedad, depresión o enfermedades mentales más complejas.

Centurión remarcó que el objetivo del tratamiento psiquiátrico no es mantener al paciente medicado de forma permanente, sino acompañarlo hasta que pueda recuperar herramientas para enfrentar las dificultades de la vida cotidiana y, cuando sea posible, reducir progresivamente los medicamentos bajo supervisión profesional.

La importancia de no abandonar el tratamiento

Uno de los problemas más frecuentes, según explicó, es el abandono prematuro de la medicación.

La psiquiatra comentó que muchas personas experimentan una mejoría a las pocas semanas de iniciar el tratamiento y deciden suspenderlo por cuenta propia, pese a que los protocolos médicos indican que, en casos de ansiedad o depresión, el tratamiento suele extenderse aproximadamente durante un año.

Esta interrupción provoca que los síntomas reaparezcan meses después e incluso con mayor intensidad, dificultando la recuperación del paciente.

Trastornos que pueden aparecer a cualquier edad

La Dra. Centurión sostuvo que la ansiedad y la depresión no distinguen edades. Aunque existe una mayor prevalencia entre los 20 y 40 años, también pueden presentarse en niños, adolescentes y adultos mayores.

En ese sentido, advirtió que la presión social, el consumismo, la exposición constante a las redes sociales y la tecnología generan nuevas formas de ansiedad en la población infantil y adolescente.

Comentó además que en Itapúa todavía no se cuenta con un psiquiatra infantojuvenil permanente, aunque especialistas visitan periódicamente el departamento para atender los casos que requieren medicación, mientras que el trabajo cotidiano recae principalmente en psicólogos y terapeutas especializados.

Adicción a los celulares y videojuegos

Otro de los temas abordados fue el incremento de consultas relacionadas con el uso excesivo de celulares y videojuegos en niños y adolescentes.

La especialista indicó que estos casos generalmente comienzan siendo tratados por psicólogos, aunque algunos pacientes requieren posteriormente un abordaje psiquiátrico cuando la situación compromete gravemente su funcionamiento diario o aparecen otros trastornos asociados.

Asimismo, destacó el papel fundamental de los padres en el acompañamiento y supervisión del uso de la tecnología, ya que muchos problemas se detectan recién cuando el rendimiento escolar, el sueño y la conducta ya se encuentran seriamente afectados.

Nueva unidad de internación psiquiátrica en Encarnación

Uno de los avances más importantes mencionados durante la entrevista fue la habilitación de la nueva Unidad Psiquiátrica del Hospital Regional de Encarnación.

La Dra. Centurión recordó que anteriormente los pacientes con cuadros agudos debían ser derivados hasta Asunción para recibir internación especializada. Sin embargo, ahora el departamento cuenta con un espacio propio para atender estas situaciones de mayor complejidad.

Según explicó, durante el primer mes de funcionamiento de la unidad, la mayoría de las internaciones correspondieron a pacientes con crisis suicidas e intentos de autoeliminación, una realidad que evidencia la creciente necesidad de fortalecer los servicios de salud mental en la región.

Reconocer los síntomas y buscar ayuda

La especialista explicó que tanto la ansiedad como la depresión presentan síntomas que pueden ser identificados por la propia persona o por su entorno, como aislamiento social, pérdida del interés por actividades habituales, alteraciones del sueño, falta de apetito, pensamientos persistentes, palpitaciones, sensación de falta de aire o miedo intenso.

En el caso de las crisis de pánico, indicó que los síntomas físicos pueden ser tan intensos que incluso llegan a confundirse con un infarto, por lo que siempre es necesario descartar primero causas médicas y luego acudir a un profesional de salud mental para recibir el diagnóstico adecuado.

Finalmente, la coordinadora médica insistió en que consultar a tiempo puede evitar la progresión de muchos trastornos y mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes, reiterando que la salud mental debe recibir la misma importancia que cualquier otra condición médica.