A cuatro años del crimen que conmocionó al barrio Santa María de Encarnación, la familia de Eduardo Zarza continúa atravesando un profundo dolor marcado por la ausencia y la falta de justicia. El joven fue asesinado en 2022 en un inquilinato, en un hecho que se destacó por la extrema violencia y crueldad con la que actuaron sus agresores.
Desde entonces, sus seres queridos no han dejado de luchar para que el caso avance y se haga justicia. Sin embargo, el paso del tiempo sin una condena firme ha incrementado la angustia y la frustración de la familia, que asegura sentirse desamparada ante la lentitud del proceso judicial.
El informe forense reveló la brutalidad del ataque, con múltiples heridas de arma blanca en zonas vitales, además de lesiones que evidencian que la víctima intentó defenderse. Estos detalles no solo marcaron la gravedad del hecho, sino que también profundizaron el impacto emocional en sus allegados, quienes recuerdan con dolor las circunstancias en que perdió la vida.
A pesar de que existen dos personas señaladas como presuntos responsables, el caso no ha tenido un avance significativo en estos cuatro años. Esta situación ha generado indignación en la familia, que insiste en que la gravedad del crimen amerita una respuesta firme y contundente por parte de la Justicia.
Hoy, el reclamo sigue más vigente que nunca. Entre el dolor y la esperanza, los familiares de Eduardo Zarza continúan exigiendo la pena máxima para los responsables, con el anhelo de cerrar un capítulo marcado por la tragedia y encontrar, finalmente, un poco de paz.














