El debate sobre la reforma del sistema jubilatorio docente volvió a cobrar protagonismo en Paraguay, en un contexto de fuerte rechazo gremial a la propuesta del Gobierno. Desde la Unión Nacional de Educadores (UNE), su secretario general David Bordón reconoció la crisis de la Caja Fiscal, pero cuestionó los cambios planteados, especialmente el aumento de la edad jubilatoria y la reducción de la tasa de sustitución, al considerar que perjudican a miles de docentes en actividad.
El dirigente destacó la representatividad del gremio, con cerca de 20.000 afiliados a nivel nacional y unos 800 en Itapúa, además de la reciente conformación de un comité de jubilados que ya nuclea a alrededor de 500 docentes retirados. En relación al proyecto oficial, señaló como puntos más conflictivos la fijación de un límite de edad entre 57 y 62 años para jubilarse y la baja del haber jubilatorio del 83% al 78% con 25 años de servicio.
Bordón advirtió que modificar el sistema actual, que permite jubilarse por años de aporte sin límite de edad, obligaría a muchos docentes a extender su vida laboral entre 7 y 10 años más, pese al desgaste físico y emocional. Finalmente, confirmó que los principales gremios del sector trabajan en una contrapropuesta conjunta que será presentada al Congreso, mientras se mantienen en estado de alerta ante la posibilidad de medidas de fuerza si no hay avances en el diálogo.














